martes, 6 de noviembre de 2012

LA CONDUCTA HUMANA

Entendemos por conducta el acto realizado como reacción ante el estimulo. Este acto incluye el pensamiento, movimientos físicos, expresión oral y facial, respuestas emocionales.
Realización es el resultado de la conducta, e incluye el cambio en la estimulación, la supervivencia, la evasión…
El producto de la interacción estimulo-persona es la Percepción.
La influencia de las condiciones individuales.
De cada uno sobre el estimulo hace que lo percibamos de manera distinta.
Los fines pueden ser infinitos.
A los modos constantes y generales de interpretar una situación y reaccionar ante ella se denomina actitud.
El estudio de la conducta humana se caracteriza porque sostiene que la conducta:
  • Esta causada y, por lo tanto, para conocerla hay que analizar los hechos que la preceden.
  • Varía con la naturaleza del estímulo y debe hacerse cargo con él y de la situación en que se da;
  • Varía también con la naturaleza de la persona, debe ser analizada para ser comprendida y se debe tratar de saber de sus aptitudes, temperamento, carácter, experiencias anteriores.
  • Situaciones, diferencias individuales, hábitos, actitudes y fines son los datos fundamentales que se debe analizar científicamente, rigurosamente, para entender la conducta humana.

    

    La psicología tiene por objeto conocer científicamente a los seres humanos, para ello, observa su conducta o comportamiento.
    Describe las diferentes formas de la conducta, identifica cada una de estas formas y las distingue de las demás, las explica e interpreta y también aplica todo este saber organizado a los asuntos de la vida práctica.
    El hombre se expresa a sí mismo mediante actos de conducta. Si pudiéramos saber qué es lo que hace una persona y cómo lo hace, la conoceríamos bastante bien.
    Las formas de la conducta son cuatro: las actitudes corporales, los gestos, la acción y el lenguaje.
    La conducta de los seres humanos es una reacción frente a las circunstancias de la vida. Decimos que estas circunstancias constituyen estímulos para nuestras reacciones.
    La vida psíquica es activa, porque el hombre reacciona frente a las circunstancias con actitudes corporales, gestos, acciones y lenguaje. En todas estas reacciones hay diversos factores.
    • El pensar: cuando enunciamos con palabras la solución de un problema.
    • El imaginar: cuando el sujeto crea con su acción una obra de arte.
    • El percibir: cuando excita al sujeto a coger el objeto percibido.
    • El recuerdo
    • La voluntad
    • Las afecciones: cuando el sujeto es preso de una emoción violenta, actúa exaltadamente.
    La personalidad, animada por el carácter y el temperamento, es el factor global de la conducta.
    Al lado de estos factores, hay otros que son o tienden a ser de naturaleza puramente mecánica. Son los reflejos, los instintos y los hábitos.
    Los reflejos
    Los reflejos constituyen reacciones mecánicas y constantes de músculos y glándulas, frente a estímulos físicos (luz, golpe, contacto,…) químicos (el olor de los alimentos…) y aun psíquicos (una emoción violenta desencadena reacciones instantáneas de las glándulas suprarrenales).
    En los reflejos, los estímulos se convierten inmediatamente en reacciones orgánicas. Son ejemplos de reflejos: la reacción de la rótula cuando responde al estimulo físico de un ligero golpe, la reacción de los dedos del pie cuando se estiran al estímulo de un roce en la planta de nuestra extremidad inferior, la reacción de la pupila que se agranda o empequeñece según la cantidad de luz que penetra en ella; la reacción de las glándulas salivares, que segregan automáticamente mayor cantidad de saliva frente al estímulo representado por el olor de viandas sabrosas; la reacción instantánea de las glándulas sudoríparas al estimulo de una emoción de temor o de ira.
    Todas estas son reacciones mecánicas: se producen sin la intervención del yo.
    La función de los reflejos es la de contribuir a adaptar mecánicamente el organismo a su ambiente.
    Los instintos
    Los animales son muy ricos en conducta instintiva. Los seres humanos en cambio, ostentan instintos muy pobres. La conducta llamada instintiva se ha debilitado considerablemente en el hombre. Lo que el hombre tiene de común con los animales son las necesidades instintivas, es decir, impulsos a cumplir ciertos actos con los cuales está ligada la conservación de la vida.
    Podemos definir los instintos como las reacciones impulsivas destinadas a satisfacer necesidades biológicas fundamentales.
    Los instintos fundamentales del hombre son los siguientes:
    - Los instintos de conservación: impulsan al hombre a satisfacer su necesidad de alimentarse, de protegerse contra el frió y el calor excesivos, etc.…, lo impulsan a huir automáticamente, ciegamente ante los peligros, a la lucha cuando ella es inevitable para conservar la vida, etc.
    - Los instintos de reproducción: impulsan al hombre a perpetuar la especie humana.
    - Los instintos gregarios: impulsan al hombre a buscar la sociedad con otros seres humanos.
    El impulso instintivo es innato en el hombre, pero la ejecución de la conducta instintiva, destinada a satisfacer necesidades biológicas elementales, depende del ambiente social y de la personalidad del sujeto.
    Los hábitos
    Una vez que el organismo ha adquirido una habilidad motor (como caminar), ocurre que esa habilidad repte innumerables veces en actos de conducta.
    El habito es una reacción adquirida (no innata) y relativamente invariable.
    La función del habito es la de disminuir el esfuerzo de la voluntad (al caminar, no nos proponemos deliberadamente adelantar un pie luego el otro), el esfuerzo de la atención (no necesitamos poner atención ni ser conocientes de los movimientos que efectuamos al caminar) y del pensar (tampoco pensamos en lo que vamos haciendo al caminar).
    El hábito tiene de común con los reflejos y los instintos que él también tiende a mecanizar la conducta.
    La psicología tiene por objeto conocer científicamente a los seres humanos, para ello, observa su conducta o comportamiento.
    Describe las diferentes formas de la conducta, identifica cada una de estas formas y las distingue de las demás, las explica e interpreta y también aplica todo este saber organizado a los asuntos de la vida práctica.
    El hombre se expresa a sí mismo mediante actos de conducta. Si pudiéramos saber qué es lo que hace una persona y cómo lo hace, la conoceríamos bastante bien.
    Las formas de la conducta son cuatro: las actitudes corporales, los gestos, la acción y el lenguaje.
    La conducta de los seres humanos es una reacción frente a las circunstancias de la vida. Decimos que estas circunstancias constituyen estímulos para nuestras reacciones.
    La vida psíquica es activa, porque el hombre reacciona frente a las circunstancias con actitudes corporales, gestos, acciones y lenguaje. En todas estas reacciones hay diversos factores.
    • El pensar: cuando enunciamos con palabras la solución de un problema.
    • El imaginar: cuando el sujeto crea con su acción una obra de arte.
    • El percibir: cuando excita al sujeto a coger el objeto percibido.
    • El recuerdo
    • La voluntad
    • Las afecciones: cuando el sujeto es preso de una emoción violenta, actúa exaltadamente.
    La personalidad, animada por el carácter y el temperamento, es el factor global de la conducta.
    Al lado de estos factores, hay otros que son o tienden a ser de naturaleza puramente mecánica. Son los reflejos, los instintos y los hábitos.
    Los reflejos
    Los reflejos constituyen reacciones mecánicas y constantes de músculos y glándulas, frente a estímulos físicos (luz, golpe, contacto,…) químicos (el olor de los alimentos…) y aun psíquicos (una emoción violenta desencadena reacciones instantáneas de las glándulas suprarrenales).
    En los reflejos, los estímulos se convierten inmediatamente en reacciones orgánicas. Son ejemplos de reflejos: la reacción de la rótula cuando responde al estimulo físico de un ligero golpe, la reacción de los dedos del pie cuando se estiran al estímulo de un roce en la planta de nuestra extremidad inferior, la reacción de la pupila que se agranda o empequeñece según la cantidad de luz que penetra en ella; la reacción de las glándulas salivares, que segregan automáticamente mayor cantidad de saliva frente al estímulo representado por el olor de viandas sabrosas; la reacción instantánea de las glándulas sudoríparas al estimulo de una emoción de temor o de ira.
    Todas estas son reacciones mecánicas: se producen sin la intervención del yo.
    La función de los reflejos es la de contribuir a adaptar mecánicamente el organismo a su ambiente.
    Los instintos
    Los animales son muy ricos en conducta instintiva. Los seres humanos en cambio, ostentan instintos muy pobres. La conducta llamada instintiva se ha debilitado considerablemente en el hombre. Lo que el hombre tiene de común con los animales son las necesidades instintivas, es decir, impulsos a cumplir ciertos actos con los cuales está ligada la conservación de la vida.
    Podemos definir los instintos como las reacciones impulsivas destinadas a satisfacer necesidades biológicas fundamentales.
    Los instintos fundamentales del hombre son los siguientes:
    - Los instintos de conservación: impulsan al hombre a satisfacer su necesidad de alimentarse, de protegerse contra el frió y el calor excesivos, etc.…, lo impulsan a huir automáticamente, ciegamente ante los peligros, a la lucha cuando ella es inevitable para conservar la vida, etc.
    - Los instintos de reproducción: impulsan al hombre a perpetuar la especie humana.
    - Los instintos gregarios: impulsan al hombre a buscar la sociedad con otros seres humanos.
    El impulso instintivo es innato en el hombre, pero la ejecución de la conducta instintiva, destinada a satisfacer necesidades biológicas elementales, depende del ambiente social y de la personalidad del sujeto.
    Los hábitos
    Una vez que el organismo ha adquirido una habilidad motor (como caminar), ocurre que esa habilidad repte innumerables veces en actos de conducta.
    El habito es una reacción adquirida (no innata) y relativamente invariable.
    La función del habito es la de disminuir el esfuerzo de la voluntad (al caminar, no nos proponemos deliberadamente adelantar un pie luego el otro), el esfuerzo de la atención (no necesitamos poner atención ni ser conocientes de los movimientos que efectuamos al caminar) y del pensar (tampoco pensamos en lo que vamos haciendo al caminar).
    El hábito tiene de común con los reflejos y los instintos que él también tiende a mecanizar la conducta.

    La psicología tiene por objeto conocer científicamente a los seres humanos, para ello, observa su conducta o comportamiento.
    Describe las diferentes formas de la conducta, identifica cada una de estas formas y las distingue de las demás, las explica e interpreta y también aplica todo este saber organizado a los asuntos de la vida práctica.
    El hombre se expresa a sí mismo mediante actos de conducta. Si pudiéramos saber qué es lo que hace una persona y cómo lo hace, la conoceríamos bastante bien.
    Las formas de la conducta son cuatro: las actitudes corporales, los gestos, la acción y el lenguaje.
    La conducta de los seres humanos es una reacción frente a las circunstancias de la vida. Decimos que estas circunstancias constituyen estímulos para nuestras reacciones.
    La vida psíquica es activa, porque el hombre reacciona frente a las circunstancias con actitudes corporales, gestos, acciones y lenguaje. En todas estas reacciones hay diversos factores.
    • El pensar: cuando enunciamos con palabras la solución de un problema.
    • El imaginar: cuando el sujeto crea con su acción una obra de arte.
    • El percibir: cuando excita al sujeto a coger el objeto percibido.
    • El recuerdo
    • La voluntad
    • Las afecciones: cuando el sujeto es preso de una emoción violenta, actúa exaltadamente.
    La personalidad, animada por el carácter y el temperamento, es el factor global de la conducta.
    Al lado de estos factores, hay otros que son o tienden a ser de naturaleza puramente mecánica. Son los reflejos, los instintos y los hábitos.
    Los reflejos
    Los reflejos constituyen reacciones mecánicas y constantes de músculos y glándulas, frente a estímulos físicos (luz, golpe, contacto,…) químicos (el olor de los alimentos…) y aun psíquicos (una emoción violenta desencadena reacciones instantáneas de las glándulas suprarrenales).
    En los reflejos, los estímulos se convierten inmediatamente en reacciones orgánicas. Son ejemplos de reflejos: la reacción de la rótula cuando responde al estimulo físico de un ligero golpe, la reacción de los dedos del pie cuando se estiran al estímulo de un roce en la planta de nuestra extremidad inferior, la reacción de la pupila que se agranda o empequeñece según la cantidad de luz que penetra en ella; la reacción de las glándulas salivares, que segregan automáticamente mayor cantidad de saliva frente al estímulo representado por el olor de viandas sabrosas; la reacción instantánea de las glándulas sudoríparas al estimulo de una emoción de temor o de ira.
    Todas estas son reacciones mecánicas: se producen sin la intervención del yo.
    La función de los reflejos es la de contribuir a adaptar mecánicamente el organismo a su ambiente.
    Los instintos
    Los animales son muy ricos en conducta instintiva. Los seres humanos en cambio, ostentan instintos muy pobres. La conducta llamada instintiva se ha debilitado considerablemente en el hombre. Lo que el hombre tiene de común con los animales son las necesidades instintivas, es decir, impulsos a cumplir ciertos actos con los cuales está ligada la conservación de la vida.
    Podemos definir los instintos como las reacciones impulsivas destinadas a satisfacer necesidades biológicas fundamentales.
    Los instintos fundamentales del hombre son los siguientes:
    - Los instintos de conservación: impulsan al hombre a satisfacer su necesidad de alimentarse, de protegerse contra el frió y el calor excesivos, etc.…, lo impulsan a huir automáticamente, ciegamente ante los peligros, a la lucha cuando ella es inevitable para conservar la vida, etc.
    - Los instintos de reproducción: impulsan al hombre a perpetuar la especie humana.
    - Los instintos gregarios: impulsan al hombre a buscar la sociedad con otros seres humanos.
    El impulso instintivo es innato en el hombre, pero la ejecución de la conducta instintiva, destinada a satisfacer necesidades biológicas elementales, depende del ambiente social y de la personalidad del sujeto.
    Los hábitos
    Una vez que el organismo ha adquirido una habilidad motor (como caminar), ocurre que esa habilidad repte innumerables veces en actos de conducta.
    El habito es una reacción adquirida (no innata) y relativamente invariable.
    La función del habito es la de disminuir el esfuerzo de la voluntad (al caminar, no nos proponemos deliberadamente adelantar un pie luego el otro), el esfuerzo de la atención (no necesitamos poner atención ni ser conocientes de los movimientos que efectuamos al caminar) y del pensar (tampoco pensamos en lo que vamos haciendo al caminar).
    El hábito tiene de común con los reflejos y los instintos que él también tiende a mecanizar la conducta.


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